
JORGE PAOLANTONIO UN CATAMARQUEÑO UNIVERSAL
"Mis padres eligieron dónde y cómo vivir. Y me dieron un suelo para que echara esas raíces que ellos, en otros soles y comarcas, jamás habían podido echar del todo. De allí que mi lugar y mi gente estén siempre conmigo, donde quiera que vaya", aseveró Paolantonio a un periodista de La Gaceta en 1980.
Jorge Paolantonio nació en Catamarca en 1947 y desde allí ha recorrido mucho camino.
Su obra ha sido vastamente laureada, pero más trascendente que eso, es lo que desde años viene dejando a las letras argentinas. Es secular no ser profeta en la propia tierra, pero lo importante es que Paolantonio ya es un profeta universal.
Cuando le propusimos esta charla, se prestó gustoso, con ese afecto que siempre nos ha brindado a todos los periodistas y en especial a aquellos que nos sentimos sus amigos.
CP: De Catamarca a Buenos Aires pasando por otras provincias, fue difícil el cambio?
JP: Todo cambio es el paso de un estado a otro. La cosa es qué voluntad tiene uno de experimentar o pasar por ese cambio. Si es impuesto, es doloroso. En lo personal he tenido de todo. Eso incluye dificultades. Traspiés y alegrías.
CP: Como te recibió la gran urbe, cómo fue lograr un lugar en las letras allá?
JP: La gran "ubre" -como suelo decir- estaba allí. Ni se enteró de cuándo o cómo llegué. Lograr un lugar en las letras es un aprendizaje no exento de caídas, resbalones, impulsos mal tomados, en fin. algo que se dio en forma absolutamente gradual. Y si digo gradual sumo o abarco 30 años de los 60 que ya tengo bien cumplidos.
CP: Considerás que tu obra es regional, nacional, universal?
JP: Mi obra es mía y si es "reconocible" será personal, primero, y luego vendrá lo demás. Por añadidura. Sí creo en lo de "pinta tu aldea y pintarás al mundo". Pero hay cosas, ínfimas quizás, pero entrañablemente locales o regionales. Estoy allí, con todo mi bagaje.
CP: Escribís lo que el público quiere recibir o lo que vos querés decir más allá del público?
JP: Hay un gran público que dice sí o no. Pero hay formadores de opinión y armadores de un canon. Nadie se libra de esa realidad. Escribo lo que quiero decir, más allá o más acá de mis prospectivos lectores.
CP: Te imponés algún tipo de límites o barreras para expresar algo tanto en la forma cuanto en el contenido? Estás limitado por algo interno o externo a vos?
JP: Todos tenemos cierto nivel de autocensura. Especialmente mi generación, que fue testigo miope y casi sordo de un genocidio. Pero también mis niveles de sinceridad han irritado a más de un poderoso y recibí mi castigo: cierto exilio laboral. Eso es un punto. En cuanto a limitaciones de forma, solo aquellas que tiene que ver con MI concepción de qué es lo creativo y qué la pretensión de originalidad -aún cuando creo que ya todo está dicho y hecho.
Jorge Paolantonio ha publicado los libros de poesía Clave para abrir las Pajareras, A Imagen y Semejanza, Extraña Manera de Asomarse, Estaba la Muerte Sentada , Resplandor de los Días Inusados y Lengua Devorada y una antología que incluye poemas inéditos: Favor del Viento. También ha incursionado en teatro con Rosas de Sal, Reinas del Plata, Huaco, Teatro 1 que incluye Rosas de Sal, Reinas del Plata y Llanistas: En Novela: Año de Serpientes, Ceniza de Orquídeas, Iguanas que se publica bajo el nombre de Algo en el Aire y su última obra La Fiamma , vida de Opera.
CP: De tu obra, cual considerás que es lo más importante: la poesía, el ensayo, la novela, el teatro y cuál es lo que más placer te da escribir?
JP: No tengo gradación para mi obra. Cada creatura tiene una razón de ser, de expresión, de urgencia para llegar al otro. Cada una responde a momentos de mi existencia.
Conferencias, charlas, seminarios, representaciones de sus obras tanto en nuestra provincia como en el país y el exterior, numerosos premios y distinciones nos hacen preguntarle, ante la diversidad de los géneros de sus trabajos, ¿Cual te ha hecho llegar a mayor cantidad de público?
JP: Algo puede ser más popular -sucede con mi obra Rosas de Sal (que acaba de reestrenarse en Bs. As. después de 18 años) y con mi novela Algo en el Aire (Seix Barral, 2004) que agotó varias ediciones - pero es una cuestión de difusión y distribución, -nos responde con humildad.
CP: Ser exitoso es ser un best-seller o se puede ser uno sin ser lo otro?
JP: Eso te lo podría contestar Borges. En realidad NUNCA fue un best-seller en la cabal acepción del término. Pero ¿quién negaría su éxito?
CP: El escritor debe estar comprometido con la realidad social del momento, ser testigo del mundo o escribir cosa universales y atemporales como el amor, el ser, el sentir, vivencias íntimas, etc.?
JP: No hay una única postura, claro. Hay tantas escrituras (y reescrituras) como autores. Cada uno aborda desde sí los grandes temas -el amor, la muerte, la vida, la trascendencia, el más allá. Y esto es a veces más y a veces menos íntimo, menos personalizado, pormenorizado, pasado entre los dedos, cribado, pasado por zaranda. Hay escritores más líricos y otros más prosaicos -solo para usar una palabreja. El compromiso debe ser con la literatura. De otra manera, todo comienza a desvirtuarse. Neruda es un buen ejemplo. Arlt, otro.
CP: Se va cambiando de estilo, de temáticas, de intereses a lo largo de la vida del escritor?
JP: Un verdadero creador siempre encuentra un nuevo tema o una forma distinta de recurrir en su temática. El estilo cambia, la voz -la voz propia- suele no cambiar. Se discute la polifonía de un autor; se puede ser polifónico pero si se ahonda se verá que un autentico creador afina siempre con la misma clave
CP: Volviendo taxativamente a vos: ¿Se extraña el suelo natal o uno se acostumbra a la nueva vida? ¿Alguna posibilidad de volver a vivir en Catamarca?
JP: El suelo natal es una omnipresencia. No lo extraño porque es parte de mí para siempre. Si "volver a vivir" es "volver a residir", diré -tomando el título de mi antología (publicada por Sarquís en 2003)- yo voy con el "Favor del Viento".
CP: Incursionaste en teatro, ensayo, poesía, novela, periodismo, docencia: Te queda algún sueño pendiente por cumplir?
JP: Me hubiera gustado tener un hijo de carne y hueso.
CP: Como reflexión para quienes, más allá de su edad, pretenden incursionar en la literatura como escritores: ¿Que tiene que tener o hacer un escritor para tener éxito literario?
JP: Todos oyeron aquello de "nadie es profeta en su tierra". Pero primero hay que ser profeta. Bueno, eso lo trasladaría a la escritura. Primero hay que ser y sentirse escritor, vivir con, por y para tu literatura. También hay que leer. Leer mucho. Trabajar. Sudar, como no. Tener disciplina. Justipreciarse. Después, el éxito es una circunstancia. Y si perdura, bienvenido.
Pasó el año 2008 y Paolantonio cosecha éxito tras éxito, esa "circunstancia" como él la llama. Y sin dudas también es "bienvenido". El carácter universal de su obra se afianza cuando Jorge Pinto Books publica en Nueva York la segunda edición de Ceniza de Orquídeas . La novela es declarada de "interés especial" por la O 'Neill Foundation-Tao House (en 2003), de California; el autor es invitado al encuentro anual y a participar como expositor en el Congreso Internacional de la American Literary Association cuya temática gira sobre el legado universal de O'Neill. Se re-estrena Rosas de Sal bajo la dirección de Daniel Martínez, con elenco y bajo auspicio de la Universidad Argentina John Fitzgerald Kennedy , obra que volvió a Catamarca con Martinez y elenco, y que fuera reestrenada en diversos escenarios durante el verano 2009.
En 2008 también publica La Fiamma , Vida de Opera (Deldragón, Bs. As.) bajo los auspicios de la Fundación Octubre y el Istituto Italiano di Cultura y como colofón recibe el Primer Premio Municipal de Novela de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, premio que -para valorar su dimensión- digamos que también recibió Jorge Luis Borges.
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