El “Museo de la basura”

Mientras que para muchos la basura es eso: basura, para otros es una inagotable fuente de recursos. Y dentro de tan extraño trabajo El Museo de la Basura es algo sorprendente.

La Cooperativa Los Caminantes se encarga de clasificar las 160 toneladas de basura que diariamente llegan a la Planta de Residuos Sólidos Urbanos de la Municipalidad de San Fernando del Valle de Catamarca, ubicada en El Pantanillo, al Sur de la ciudad capital, que está a cargo de un Administrador, el señor José Chavarría.

Y la Cooperativa tuvo un stand en la Feria Regional del Libro que se llevó a cabo hace pocos dias en la capital catamarqueña. Fuimos a visitarlos y allí nos encontramos con Iris Rodríguez, Técnica Superior en Cooperativismo y Luciana Zunzunei, Técnica Superior en Gestión de los Recursos Humanos, que prestan servicios en la Cooperativa Los Caminantes.

Y mientras las Técnicas explicaban a los numerosos visitantes de qué se trata el Museo de la Basura , nosotros conversamos con el Administrador para conocer aspectos de este singular emprendimiento cultural.

Allí Chavarría nos contó que “en la planta creada hace 10 años, trabaja desde entonces una Cooperativa que separa y clasifica los residuos que entran diariamente: son 50 personas que están bajo el marco regulativo de la Cooperativa.

Y dentro de esa labor, El Museo de la Basura es también una campaña ambiental vista desde otro lado, vista desde el lado cultural. Por ejemplo ustedes pueden ver una silla, labrada a mano, que tiene una particularidad: fue tirado a la basura el juego completo, además cocinas, anafes a kerosén, pavas viejas, una colección completa de la Revista El Gráfico, que varios han ofrecido comprar, fotografías muy viejas y libros que datan por ejemplo del año 1882, 1920, 1925, etc.

El Museo de la Basura no es otra cosa que rescatar objetos que para nosotros tienen un valor y que para el dueño ya ha perdido ese valor, pero el valor sigue existiendo, una silla labrada y vuelta a recuperar, tiene un valor, sobre todo este tipo de silla, tiene un valor incalculable, ni siquiera sabemos de donde viene. Entonces decidimos mostrar, ante una pregunta que siempre nos hacen: “¿qué encontraron?”, respondemos: ésto”.

¿Y qué se encuentra?

Encontramos teléfonos celulares, un microondas funcionando, cámaras de fotos, etc. porque hay muchas veces que tiramos la basura y no nos damos cuenta y otras veces tiramos porque la hemos comprado nueva, y muchos se preguntan. ¿qué hacemos con el objeto viejo? Y se responden: ¡¡tirarlo..!! Y en la planta hay 50 familias o 50 personas que están esperando, no esto, sino separar el cartón, el vidrio, el plástico, pero siempre encontramos estas cosas y hemos decidido a través de un nombre que es Museo, rescatar de una forma distinta el comportamiento que tiene el ser humano a la hora de desechar lo que no usa más. Entonces cual es la forma de mostrarlo? Bueno, creamos un museo, nos dice Chavarría.

La singular idea permite rescatar objetos valiosos en lo materia y en lo cultural. A veces se tiran por error y otras como dice Chavarría se hace por irresponsabilidad por eso el Museo pretende “mostrar las cosas que irresponsablemente se tiran a la basura. Y nos da la posibilidad de decirle a la sociedad: para nosotros la basura tiene un valor”

Y el Administrador aprovecha para dejar un mensaje a la sociedad a la hora de tirar la basura: “sería de una gran ayuda para la Cooperativa si a la botella no la ensuciamos para tirarla y al cartón no lo rompemos antes de tirarlo, la costumbre de romper las hojas de papel antes de tirarlas a la basura es mala para nosotros, porque rota es muy difícil de enfardarla. Y hay que tener en cuenta que el papel blanco es el papel que más valor en el mercado de reciclaje tiene, entonces cuando veo que la gente rompe las hojitas para tirarlas, le recomendaría que no porque es muy difícil después enfardarla”.

¿Todo esto que van separando, dónde lo guardan? ¿Tienen un lugar donde lo exhiben?

Chavarría nos cuenta que aun no tienen un espacio físico apropiado para exhibir los distintos elementos encontrados, porque “ Lo del museo es muy nuevito, por ahora es virtual, ya que hemos creado una página en Internet donde se lo puede ver, se puede conocer la historia de la Cooperativa , la página es www.loscaminantescoop.com.ar

Allí se pueden ver fotos e identificar algunos de los objetos encontrados, tenemos hasta un camión que perteneció a la conocida empresa de transportes Di Pascuali, camión del año 50, que no sabemos cómo, pero terminó como basura, se pueden ver relojes, una colección de obras de Mario Benedetti, casi 36 libros, embalados y tirados a la basura, ahí los hemos encontrado y guardado para el Museo de la Basura ”

Desde que se han comenzado a exhibir estos elementos en público hubo gente que ha tenido la intención de adquirir algunos de ellos pero por ahora no es intención vender sino mostrar. Así nos comentaba Chavarría que han tenido demanda de adquirir ejemplares de la Revista El Grafico “porque se ve que hay gente que le falta algún número y quiere completar la colección, pero no lo vendemos. La idea es conservarlo para que la cooperativa porque nos han ofrecido incluso hacer que el Museo sea móvil, también hay gente que hasta quiere hacer un documental y cosas muy interesante, muy lindo”

Pensando en que nosotros mismos podemos voluntaria o involuntariamente arrojar a la basura objetos que tienen valor, aunque no nos demos cuenta, nos preguntamos si iríamos a reclamarlos a la Planta de Residuos para que cuando sean encontrados nos sean devueltos. Y por eso le consultamos al Administrador si esos objetos se devuelven a sus dueños, pero nos dijo que en raras ocasiones. Todo lo que aparece como interesante, va formando parte del Museo. Y nos cuenta que han tenido “un anécdota en esta Feria del Libro que es un Vademécum familiar del año 1925. Pasó un joven mirando la muestra y dijo: noo, ésto es de mi mamá, por favor lo queremos, y al hablar sobre la historia del libro dijo -la voy a traer a mi mamá para que vea, porque era un regalo de la abuela, que se lo dio a su madre para cuando los chicos se le enfermen y la señora se puso muy mal cuando lo perdió sin saber a dónde, en realidad estaba en la basura”.

La idea es guardar las piezas para el museo, pero también dice Chavarría que “se apela al sentimiento, ayer vino una señora que encontró una foto donde está su hermano ya fallecido y la pidió, así que terminada la Feria se la entregaremos. Con las fotos no hay problemas porque son muchas y se encuentran todos los días. Pero por ejemplo vino una señora y reconoció un manual que era de ella y estaba marcado, pero dijo que lo dejaba para el museo”.

Nos seguía intrigando no sólo qué se encuentra, sino el porqué fueron esos objetos a parar a la basura, pero Chavarría nos despejó rápidamente las dudas al contarnos sobre tantas anécdotas, algunas muy graciosas, como por ejemplo cuando “la gente tira la ropa, la bolsa donde la guarda porque está cambiando de temporada, y después van a la planta desesperados en su búsqueda, y por lo general dicen porque mi marido sacó la basura, y tiró toda la ropa de cama, o toda la ropa de invierno, etc.

El trabajo es arduo y difícil, diario, cansador pero dejan sus beneficios. Para comercializar los elementos que se clasifican para venta y posterior reciclaje, los miembros de la Cooperativa Los Caminantes “trabajan bajo el formato tradicional de cooperativa, son todos socios, todos ganan iguales, todas las ventas son semanales y ellos todos los sábados tienen su ganancia o cada 15 días, todo depende del mercado. Por ahí llega el verano y baja la demanda pero ellos tratan de acumular, de aumentar su productividad durante los meses previos para no notar un bajón en sus ingresos. Algunos de los precios que se pagan por los materiales son bajos, como el cartón cuyo kg. se paga a razón de 0,65 pesos en Córdoba, o el plástico que en Tucumán tiene un valor de 1.54 pesos por kg, mientras que las latitas de gaseosas o cerveza se pagan en el meracado local a razón de 3 pesos el kg”.

La Cooperativa se rige por lo que “ manda la ley, hay autoridades y también unas chicas expertas en cooperativismo, recursos humanos, asistente social, etc que hacen su aporte. Pero ellos, los cooperativistas, manejan su dinero, la municipalidad evita tener contacto con él, pero sí colabora en lo contable que es una tarea enorme. Hay 4 personas encargadas de eso exclusivamente. Los ingresos para cada trabajador oscilan entre los 900 y los 1200 pesos por mes. Y es sólo un integrante de cada familia, para dar lugar a más cantidad de familias beneficiadas. Un proceso organizado donde deben cumplir horarios y si faltan se les descuenta. Estamos tratando que la cooperativa llegue a manejarse sola y deje de recibir asistencia técnica del municipio, pero también la Municipalidad ha puesto mucho esfuerzo para que 50 familias tengan de qué vivir, cuenten con obra social; además estamos trabajando para ver si pueden acceder a su jubilación a través de un monotributo social”.

Habíamos charlado un buen rato con José Chavarría, mientras los visitantes a la Feria del Libro se detenían entre sorprendidos y curiosos por esta singular propuesta en uno de los stands. Pero nos quedaba rondando la inquietud de saber cómo nació la idea, a quién se le ocurrió. Y nuestro infatigable entrevistado no dijo que “Si bien hacerlo museo es una idea municipal, toda la iniciativa y el trabajo está en manos de la Cooperativa y queremos que la asuman como propia así los presentamos a ellos socialmente”.

Y también nos contó, destacándolo especialmente que el Intendente Ricardo Guzmán, tiene un particular afecto por esta Cooperativa y que siempre pone a disposición la ayuda que haga falta en recursos técnicos y humanos y que además se puso muy contento cuando se hizo esta exposición pública que es novedosa y creativa

Una pregunta que la curiosidad popular se ha hecho innumerables veces, sea cuando vemos a personas escarbar en los contenedores o en bolsas de basura, es ¿qué se encuentra en la basura? Y Chavarría nos la respondió con sencillez: esto, lo que se ve aquí, lo que tenemos en la Planta , lo que mostramos en nuestro sitio web.

En suma la creación del Museo de la Basura , en el Departamento Capital de Catamarca, con la colaboración Municipal, es una buena respuesta, con contenido ambiental, a la inveterada costumbre de tirar todo aquello que creemos o sabemos que no nos sirve, pero que para otros es de utilidad.

Por eso al preguntarnos qué se podrá encontrar en la basura, la respuesta, frente al Museo es simple: se encuentra ésto y mucho más.

Informe: Rodolfo Lobo Molas
Fotos: CatamarcaPress, Cooperativa Los Caminantes
Producción: CatamarcaPress © 2010

 

 

 

 
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
                         
 

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