La Piedra Pintada del Tipán

“La leyenda es uno de los aspectos mas interesantes del folklore literario, ya que tiene una amplia extensión, sobre todo, la vinculada a tesoros escondidos en cerros o lagunas” ,dice Amalia de Barrionuevo. En Catamarca hay numerosas leyendas que CatamarcaPress va presentando, en este caso se trata de La Piedra Pintada de Tipán…

Entre tantos misioneros que llegaron por estas fabulosas tierras americanas de la época de la colonia, estaban los Jesuitas, muchas de cuyas obras arquitectónicas han permanecido a través de los siglos. La forma en que vivían dio lugar a pensar que lograron amasar grandes fortunas.
Es así que cuando el Rey Carlos III de España ordenó la expulsión de los integrantes de la orden de todas las posesiones ibéricas, los que se habían asentado en Catamarca debieron marcharse también.
Cuenta la leyenda que cuando partieron rumbo a la provincia de Córdoba llevaron un extraordinario tesoro en barras, monedas y diversas piezas de oro, transportado a lomo de mulas.
Fruto del cansancio y en la certeza que serían o asaltados en el camino o detenidos por los españoles y confiscado su tesoro, se pusieron de acuerdo en enterrarlo.
Así ingresaron a la Quebrada del Tipán, cuando habían recorrido poco menos de 90 km desde la capital de Catamarca.
Hicieron cavar un amplio y profundo pozo a los indios que acompañaban la comitiva, enterraron el tesoro y luego dieron muerte a los pobres arrieros aborígenes para que no delataran el lugar donde estaba oculto, arrojaron sus cuerpos en el pozo, sobre las petacas que contenían el oro y taparon el lugar con tierra y piedras.

Para reconocer el lugar cuando volvieran por el tesoro, los osados jesuitas decidieron pintar una piedra que sería la referencia de donde estaba enterrado.
Pero nunca pudieron volver y, cuenta la leyenda, la quebrada quedó maldita por el crimen y la avaricia de los misioneros. La maldición dice que “todo aquel que busque el tesoro va a morir en seguida, sin encontrarlo y además hasta tanto sufrirá grandes calamidades”.
Según refieren pobladores de la zona, por las noches, en el cerro aparece un sacerdote, que se supone es uno de los misioneros de la leyenda que dice “no se esfuercen buscando el tesoro inútilmente porque será para alguien pobre de la zona y no para el que tenga la ambición de encontrarlo”.
En el año 1932 hubo una expedición de catamarqueños que luego de varios días de intensa búsqueda y de excavaciones que se dice aún perduran, regresaron habiendo sólo encontrado algunos huesos humanos pero sin haber obtenido ningún resultado respecto del tesoro.
Al poco tiempo los integrantes de la expedición comenzaron a sufrir algunas enfermedades y otros fallecieron de maneras extrañas.
Uno de ellos, al quedar inválido hace la promesa de enterrar cristianamente los huesos encontrados. Cumple lo prometido pero no sana y fallece poco después. Las creencias populares aseguran que se debió a la maldición de la quebrada.

Un poco de historia

Según cuenta la  señora Amalia Menecier de Barrionuevo El 1 de febrero de 1963, su esposo, el Dr. Omar Barrionuevo, Roberto Rodriguez (Pistún) dibujante del Diario La Unión y los hermanos Pérez Correa, salen rumbo al Tipán. El Sr. Juan Córdoba los lleva en su camión hasta el puesto Santa Ana. Desde allí siguen a pie. Como iban sin baqueano equivocaron la senda, ambulando en el campo por espacio de tres días, casi muertos de sed y acosados por insectos, alimañas y un calor agobiante. Uno de los hermanos Perez Correa, mostraba claros síntomas de deshidratación. Alarmado Juan Córdoba salió a buscarlos portando una cantimplora con agua, hasta que los encontró en un estado calamitoso. De esta forma, o sea con un rotundo fracaso, terminó la expedición. Para el tiempo, y en el mes de junio de 1968, Luis Vaca, oriundo de la zona de Ancasti, le comenta al Ing. Julio Negrón, que conoce el lugar donde se encuentra la piedra con las pinturas. Entusiasmado por los datos, y luego de algunas reuniones previas, se organiza una nueva expedición, formada por los Dres. Omar Barrionuevo y Edgardo Córdoba, el Ing. Julio Negrón y los Sres. René Peralta y Luis Vaca”.
Continuando con su relato, la Señora de Barrionuevo dice que “llegado el día señalado, y ya sobre la partida, a las seis de la mañana del 22 de junio de ese año, el Ing. Negrón, desiste del viaje por cuestiones particulares. El resto del grupo llega al puesto Santa Ana a las diez horas, luego de recorrer 56 kilómetros por la ruta provincial 33, donde se pone en contacto con don Máximo Morales, quien trata de hacerlos desistir del viaje. Asegurándoles que sufrirán desgracias. Por Morales se enteran que la quebrada se llama en realidad quebrada del Salto. Como el grupo decide quedarse tres días si arriban con éxito, el doctor Edgardo Córdoba determina regresar, pues tenía un compromiso con el padre que festejaba su santo”

Así fue que siendo las once horas, parten Omar Barrionuevo, Rene Peralta y Luis Vaca guiados por un baqueano, quien los deja en la boca de la quebrada. Luego caminan varias horas sobre el lecho de un río, hasta que a las 15:30 horas, llegan al centro real de a leyenda.
Luego, de un minucioso estudio, dice la Señora Menecier de Barrionuevo que su esposo, el Dr. Omar Barrionuevo concluye en que no hay pinturas sino grabados, o sea, que se trata de una amplia terraza con petroglifos, los cuales señalan algunos aspectos de la vida de aquellos que poblaron la zona, siendo muy importantes desde el punto de vista arqueológico. Es necesario hacer notar que una gran parte de la pizarra fue dinamitada, tal vez con la ilusión de encontrar el renombrado tesoro, o quizás, para hacer desaparecer los vestigios en los que se basa la leyenda, sumamente trágica.

Textos: del Libro, Catamarca Ensueño y Leyenda de Rodolfo Lobo Molas, Secret. Extens. Universit. Universidad Nacional de Catamarca, 2005., y Amalia M. de Barrionuevo en “Leyenda de la Piedra Pintada de Tipán”, trabajo imprefso por la Universidad Nacional de Catamarca en 1977. 
Fotos: A. M. de Barrionuevo, Internet
Producción: CatamarcaPress © 2012

 

 

 

 
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
                         
 

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