La Miel , el dulce placer

Don Guillermo Berrier está próximo a cumplir 90 años, sin embargo -a diferencia de muchos de su edad- no ha dejado de hacer periodismo ni se ha alejado de los aviones, sus dos grandes pasiones, tanto que recuerda con profunda emoción su primer vuelo solo, el 30 de octubre de 1940 "cuando hice mi primer vuelo solo en un Fleet "grande" (El de motor Kinner de 125 HP) en la pista de tierra del aeródromo de Barón Biza  bajo la atenta y nerviosa mirada del Sargento Ayudante (RE) José A. Olmos".

Don Guillermo nos ha prometido contarnos historias, anécdotas y enviarnos material de interés general, que nosotros esperamos ansiosos. Pero dejando de lado su vena aeronáutica, hoy nos envía un trabajo sobre un muy exquisito producto natural: la miel del abejas. (Aunque si lo pensamos. las abejas vuelan. al fin y al cabo, no dejó de lado su vena aeronáutica!!)

Dice Don Guillermo que el vocablo "miel" deriva del hebreo "ghoney" que literalmente significa dulce, placer, gozo. Históricamente esta sustancia data de los tiempos más remotos del mundo conocido. El periodista Guillermo Berrier nos cuenta que sus usos y propiedades son más que interesantes, habida cuenta que suma a su delicioso sabor una serie de importantes y beneficiosas propiedades.

Leemos en la Biblia , en el libro de Josué que "en la tierra de Canaan donde residía Abraham rebosaban de leche y de miel" y en la Ley de Moisés existían estatutos que regulaban la posesión de colmenas.

Tal vez no haya otro alimento natural que tenga tantas cualidades excepcionales e interesantes, probadas por la experiencia y la investigación. El rey Salomón debió conocer algo de esto pues en Proverbios 24. 13 dice: "Hijo mío, come miel que es buena".

Muchos de nosotros nos interesamos en alguna ocasión por algún alimento que promete darnos vigor y salud. Este tipo de noticias resulta fascinante y en esos casos pasamos por alto o descuidamos las cualidades de un alimento único, siendo de los más antiguos conocidos por el hombre: la miel.

Por miles de años la miel ha encabezado la lista de alimentos que suministran energía rápida y saludablemente. Sin embargo, hay muchas amas de casa que están pobremente informadas acerca del excepcional valor alimenticio de la miel y resulta inexplicable que el consumo de miel en nuestro país ande en los 600 gramos "per cápita" y por año.

Un entrenador que aconseja consumir miel a sus atletas sabe lo que dice aunque tal vez no sepa que hace más de dos mil años los atletas olímpicos de Grecia consumían miel porque sabían que ningún otro alimento natural brinda energía tan rápidamente y con tanta eficacia. Esto se debe a que la miel es, casi, el único alimento pre-digerido y en cosa de 20 minutos pasa al torrente circulatorio, listo para producir grandes volúmenes de energía capaces de cubrir las mayores exigencias del organismo humano.

Nuestra población consume toneladas de tranquilizantes para dormir, siempre en detrimento de la salud. Lamentablemente muchas personas ignoran que la miel es buena para el insomnio: dos cucharadas de miel disueltas en agua o leche caliente antes de acostarse es suficiente. También dos cucharadas de miel con jugo de limón disueltas en agua caliente producen el mismo efecto.

Una cebolla mediana cortada en Juliana mezclada con 150 gramos de miel, luego de 24 horas de reposo en un recipiente brindará un jugo muy indicado para curar problemas bronco-pulmonares.

La población gasta grandes sumas de dinero en productos para combatir el estreñimiento ignorando que la miel constituye un suave y eficaz laxante natural.

Como una curiosidad de la miel cabe destacar que son más ricas las mieles de color oscuro por tener más cantidad de sales minerales pero son menos aceptadas por la gente. Entre otras cosas, la miel es buena para cubrir quemaduras como primeros auxilios evitando el ampollamiento y hasta que el accidentado sea puesto en manos del médico.

Hace 17 siglos San Antonio dijo: "La miel cura las heridas y traspasa medicamentos a las úlceras internas". Unas cucharadas de miel disueltas en un vaso de agua caliente contribuyen a devolver la sobriedad a un ebrio en 30 minutos y se recomienda su consumo a los artríticos, para los trastornos intestinales, toses persistentes, etc. Como podrá advertirse, la miel constituye una verdadera panacea.

Capítulo aparte habría que dedicar al uso de la miel que han hecho los poetas cuando le asignan sabor a miel a los besos de la mujer amada, color de miel a unos ojos de mirar insinuante y cosas por el estilo y yo digo, con absoluta autoridad, que la miel es algo delicioso untada sobre pan casero recién salido del horno como nos daba Doña Jesusa cuando éramos chicos.

Textos: Guillermo N. Terrier - albatrosngberrier@hotmail.com
Fotos: Internet.
Producción: CatamarcaPress.

 

 

 
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
     
                         
 

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