
VOLAR COMO LOS PÁJAROS ES POSIBLE.
Hacen 79 años, un 27 de Julio de 1930 un grupo de amantes de la aviación decidió fundar una institución que sirviera no sólo como Escuela de Vuelo sino además como entidad de servicio a la comunidad.
Vendrían luego años de gloria, cuando se adquirieron aviones que surcaban los cielos catamarqueños uniendo muchas de las localidades alejadas de la capital y a las que para llegar debía tardarse varios días por vía terrestre.
La década de 1950 fue por demás prolífica. Llegó a finales de 1951 el Instructor Mateo Boix, un santiagueño que por muchos años fue guía y maestro de los aspirantes a pilotos y de aquellos que habiendo obtenido el brevet vieron en él al padre y al amigo. Francisco "Panchito" Medina vino y se enamoró de Catamarca. Fue Instructor enviado por la Fuerza Aérea y durante su larga estadía en nuestra provincia forjó grandes afectos. Luego fue Jefe de Aeródromo en San Francisco, Córdoba.
Muchos de los pilotos que se forjaron en el Aeroclub fueron con el tiempo hombres de la aviación: Arnaldo "Tito" de la Colina que fuera Instructor de la institución y que obtuviera numerosos brevets y habilitaciones en avión y planeador, Raúl Bertero que de sus comienzos como mecánico fue luego piloto y Director de Aeronáutica, Ricardo Gonzalez Ruzo, primer Director de Aeronáutica de la Provincia , Suboficial Mayor de la Fuerza Aérea Argentina, Don Gerardo Alaníz, Jefe del Aeropuerto Catamarca desde su creación y antes del Aeródromo que estaba en Choya y una larga lista que enorgullece la aviación catamarqueña.
Distintas aeronaves fueron propiedad del Aeroclub: así hubo Piper PA 11, PA 12, PA 18, Cessna 170, Piper Cherokee 140, Aeroboero 95, Piper Tomahawk, etc.
De sus hangares salieron pilotos que fueron obteniendo distintas habilitaciones.
De su seno nació la Dirección Provincial de Aeronáutica que unió toda la provincia con los vuelos de Cabotaje, los vuelos sanitarios y los traslados de diversa índole.
Hoy el Aeroclub Catamarca está situado en el Aeropuerto Felipe Varela de Catamarca, sobre la Ruta Provincial n° 33, en el Dpto. Valle Viejo y se llama Centro de Instrucción de Vuelo Catamarca.
Las actividades actuales del Aeroclub están centradas en la formación y entrenamiento de pilotos. Además de vuelos de distintas características de servicios varios, como fotografía, reconocimiento, traslados, etc..
Cómo ser piloto en el ámbito civil
Ser piloto no es una acción heroica reservada para superhombres. Pueden ser pilotos hombres y mujeres mayores de 17 años, con estudios primarios completos, sin límite de edad y que aprueben primero un examen sicofísico y luego el curso correspondiente. El único límite para volar es aprobar el examen sicofísco. Hay pilotos de más de 80 años en actividad.
El curso tiene una duración de 45 días como mínimo y de 2 años como máximo, dentro de cuyo lapso se deberán completar 40 horas de vuelo.
La instrucción está dividida en teórica y práctica. El alumno vuela desde la primera la clase, acompañado de su Instructor.
Primero se da la clase teórica y luego se aplica en un clase práctica de vuelo.
Los aviones están dotados de doble comando, o sea que ambos asientos -alumno e instructor- cuentan con ellos. El Instructor efectúa el vuelo y va haciendo que el alumno vaya practicando como pilotear el avión.
En un momento en que el Instructor considera oportuno y siguiendo las reglas del curso, indica al alumno que haga un vuelo solo. Luego de ese primer vuelo solo se alternan vuelos con instructor o sin él.
El primer vuelo sólo es uno de los momentos más sublimes en la vida de un piloto y es algo que no olvidará jamás por el resto de su vida. Saber que aun siendo un alumno, "sólo y sin ayuda de nadie, salió y regresó al aeródromo X realizando de esta manera satisfactoriamente su primer vuelo sin instructor", como reza un diploma recordatorio que reciben los alumnos.
Cumplidas las 40 horas de vuelo de Instrucción, el Aeroclub solicita un Inspector de Vuelo (por ahora a la Fuerza Aérea hasta que se complete el pase de la aviación al ámbito civil) quien toma un examen teórico-práctico y le otorga al alumno la Licencia de Piloto Privado de Avión. Esta licencia o brevet lo habilita para volar Aeronaves Monomotores (de un solo motor), terrestres (no anfibios) de hasta 5700 kg de peso total. Luego el Piloto podrá acceder -si lo desea- a pilotear otras aeronaves más potentes y de más motores a medida que realice los cursos correspondientes.
El nuevo Piloto podrá, luego de completar 25 horas más (ahora como Piloto) llevar pasajeros, pero no podrá hacer vuelos remunerados para sí ni para terceros.
La licencia de piloto lo faculta para volar como piloto al mando en todo el territorio nacional. Si lo hace en el exterior, esta Licencia le permite hacerlo siempre y cuando lo haga en aeronaves con Matrícula argentina, de lo contrario deberá rendir un examen en ese país.
Si el Piloto desea ser un profesional y trabajar y cobrar como tal, deberá entonces realizar el curso de Piloto Comercial de Avión con Habilitación de Vuelos por Instrumentos.
Para aquellos que deseen aprender esta apasionante actividad y disfrutar del placer de volar, deberán ponerse en contacto con las autoridades, amigos o socios de un aeroclub, acercarse a él y solicitar los requisitos para hacer el curso.
Y después, cumpliendo el legendario sueño del hombre de imitar a las aves, surcar los cielos convencidos que Volar, no es recorrer el infinito, sino gozar del viento entre las alas.
Texto y fotos: Rodolfo Lobo Molas
Aviador Civil |